Datos a 31/12/2025
El cuarto trimestre de 2025 ha servido para consolidar el buen cierre de un año que comenzó con turbulencias y terminó con un entorno claramente más constructivo para los mercados financieros. Tras un inicio de ejercicio marcado por la volatilidad y las tensiones comerciales, el último tramo del año ha estado dominado por una mayor estabilidad macroeconómica, una normalización progresiva de los tipos de interés y un tono más equilibrado en los flujos de inversión.
En este contexto, el Plan de Pensiones de Empleo PC30 cierra el año con una rentabilidad del 4,76 % a un año, confirmando un comportamiento sólido y coherente con su perfil de riesgo. Más allá del dato anual, el cuarto trimestre refuerza el posicionamiento estructural del fondo, con rentabilidades anualizadas del 5,00 % a cinco años, 4,64 % a diez años y 5,21 % a quince años, claramente por encima del IPC, del Euríbor y de la media de los fondos de pensiones de empleo.
El tramo final del año ha estado marcado por un mayor equilibrio entre activos. La renta variable ha seguido aportando rentabilidad, especialmente por la positiva evolución de Europa, Asia y mercados emergentes, en un entorno de rotación de flujos fuera de Estados Unidos tras varios años de fuerte liderazgo. Esta diversificación geográfica ha sido uno de los elementos que mejor explica la estabilidad relativa del fondo en el cierre del ejercicio.
La renta fija, por su parte, ha desempeñado un papel clave en el cuarto trimestre, beneficiándose de la moderación de la inflación y de un escenario de tipos más predecible. Sin ser el principal motor de rentabilidad, ha contribuido de forma decisiva a reducir la volatilidad y estabilizar el conjunto de la cartera en un momento de transición de ciclo.
En el lado menos favorable, la debilidad del dólar frente al euro durante buena parte del año siguió teniendo impacto en el cierre del ejercicio. No obstante, este efecto se ha visto parcialmente compensado por la diversificación del fondo y por la contribución de otros activos.
En conjunto, el cuarto trimestre de 2025 confirma la solidez del modelo de gestión del PC30, capaz de cerrar el año con rentabilidad real positiva y de mantener un comportamiento diferencial en el largo plazo. En un entorno que sigue ofreciendo oportunidades, pero también riesgos relevantes, la estrategia basada en prudencia, diversificación y visión a largo plazo continúa siendo el principal activo del fondo.


